El monstruo de Canuja

Con más de 3500 años de antigüedad, El Monstruo del Canuja, también llamado «El tigre» o «El toro», es el único monumento lítico que hay en la Selva Central del Perú. Se ubica en la comunidad asháninka Buenos Aires en el distrito de Río Tambo – Satipo, muy cerca de la ciudad de Atalaya – Ucayali.

Lo misterioso del lugar es que alrededor del monolito no existe otra roca de la misma magnitud, ni con las mismas características, simplemente se encuentra rodeada de abundante vegetación. Cuenta con figuras talladas en todo el cuerpo y tiene mucho que ver con las antiguas civilizaciones incas y preincas. En el cuerpo tiene signos aún no descifrados.

En 1995 esta piedra alcanzó mucha importancia y fue visitada por el arqueólogo peruano Federico Kauffman, con otros estudiosos nacionales y extranjeros, quienes confirmaron su procedencia Pre-incaica, los signos son puntos de orientación que señalan directamente al Cuzco, capital imperial (y otras observaciones de carácter eminentemente científico) entre los signos tallados una cruz, una equis, tres figuras del sol, una mano humana del lado izquierdo, hendiduras en diferentes partes del cuerpo que tiene mucha similitud a vestigios de la cultura Chavín y fue tallado en señal de riqueza.

Según Federico Kauffmann Doig, habría sido tallada por alguna antigua cultura amazónica, probablemente proto Chavín. Esta afirmación daría fuerza a la teoría autoctonista de Julio C. Tello que plantea el origen amazónico (arawak) de la cultura chavín que, según Tello fue la cultura matríz que se difundió desde la vertiente oriental de los Andes hacia la costa.

Biografías: José Laurencio Silva

El 7 de septiembre de 1792 nació en el Tinaco, Estado Cojedes, José Laurencio Silva, héroe de la independencia americana y quien gobernó accidentalmente la Provincia de Guayana en 1828.

Fue uno de los soldados más longevos de la República. Su aporte a favor de la libertad comienza desde los propios albores de la lucha emancipadora, cuando apenas tenía dieciocho años. Pertenecía a la caballería del ejército republicano y luchó al lado de Páez, en los cruentos episodios de los llanos venezolanos.

Páez, quien siempre exaltó su temple, decisión y valor, habrá de amargarse después, cuando el General José Laurencio Silva permanece fiel al Libertador y se opone a la separación de Venezuela de la Gran Colombia.

Entonces lo expulsará a las Antillas, pero Silva volverá para ponerse al lado de Monagas y vengarse del caudillo en el sitio de Macapo.
Durante la guerra de independencia el general José Laurencio Silva tuvo participación activa y destacada en las batallas de Bárbula, Mosquitero, La Victoria, San Mateo, Carabobo, Bomboná, Junín y Ayacucho, donde fue herido y ascendido por Sucre, a General de Brigada.

Fueron de tal modo las heridas recibidas en el fragor del combate que Sucre habría de exclamar: “Envidio las gloriosas herida de Silva”. El tinaquense con sus jinetes fue siempre de los primeros en las Batallas. En Carabobo, poco antes de empezar la contienda aterró con su acometida a lo s realistas que cubrían y vigilaban el desfiladero de Buena Vista.

Su manera de pelear era enfilando a toda velocidad la caballería sobre las baterías enemigas. Al llegar a ellas, se desmontaba, mataba a los artilleros y se adueñaba de los cañones.

Instrumentos de tortura: el toro de falaris

El Toro de Falaris, uno de los instrumentos de tortura más crueles de la antiguedad.

A ciencia cierta, no se sabe si en realidad fue usado o no, pero cuenta la leyenda que Falaris, que fue un tirano de Acragas, Sicilia, que gobernó, desde el 570 a.C. hasta el 554a.C.

tenía debilidad por torturar a sus enemigos de las formas más sádicas que por su mente se le cruzaran, aquí entra en escena Perilo, un inventor que creó el toro para congraciarse con el Tirano, este elemento de tormento consistía en un toro de bronce, el cual tenía una compuerta en su costado, ya que era hueco, por donde se introducía al desafortunado reo, acto seguido se prendía una fogata debajo del toro y mientras este se iba calentando el prisionero se asaba vivo dentro de la estatua, los gritos del infortunado reo, salían por la parte de la boca del toro, haciendo parecer que este mugía. Dicen que cuando Perilo se lo mostró a Falaris, este no tuvo mejor idea que probar el instrumento de martirio con el mismo inventor del toro, transformándose así Perilo en la primera víctima del Toro de Falaris.

Alejandro Magno en la india.

》》Cuando Alejandro Magno y los macedonios llegaron a la india quedaron impresionados al ver a los elefantes, sobre todo por su empleo como arma de guerra.🐘

📜Ya pasado un tiempo los griegos habían enfrentado a unos pocos de los colosales animales en Gaugamela contra los persas, sin embargo el rey indio Poros, alineó ochenta y cinco bestias que aparecían como auténticas fortalezas o torres en la batalla de Hidaspes.📜

⚔El ejército del macedonio era mucho más numeroso, pero la presencia de los elefantes amenazaba con volver inútil la caballería griega debido al miedo que causaban los paquidermos a sus monturas. ⚔

🐘En medio de un caos entre sus propias filas el rey Poros fue derrotado pues sus animales aplastaban indiscriminadamente tanto a amigos como a enemigos, aumentando la confusión y facilitando el avance de la poderosa falange griega que les pisaba los talones.🐘

⚔Mas tarde los elefantes se convirtieron, además, en un preciado botín de guerra o en un regalo que Alejandro recibía con agrado de los diferentes monarcas indios que se le sometían en su imparable avance militar.⚔

La niña Afgana de la revista

Era 1984 y el fotógrafo freelance Steve McCurry tomó una de las fotos más famosas del siglo pasado: La niña Afgana. Ella, Sharbat Gula, tenía apenas 12 años y estaba en un campo de #refugiados en Pakistán, en una tienda de campaña que servía de aula. Un año después, el retrato se convirtió en la portada de National Geographic: los ojos verdes y la mirada profunda de Sharbat dieron la vuelta al mundo, con razón entre las imágenes más icónicas y reconocibles de nuestro tiempo.

McCurry, al no conocer los datos personales de la niña, decidió #localizarla, pero no fue una tarea fácil. Gracias a la ayuda de un equipo de National Geographic, fue recién en 2002 que logró reencontrarse con ella y finalmente conocer su historia. La niña retratada 18 años antes se había convertido en una novia muy joven y #madre de tres hijas.

Sharbat, cuyo nombre significa «flor de agua dulce», al mirar por primera vez su propia imagen impresa, recordó ese día como el único en el que había sido #fotografiada y accedió a hacerlo de nuevo. Volvió a ser portada y esta vez aceptó el #agradecimiento del fotógrafo a cambio del regalo de una máquina de coser, para que pudiera ofrecerle a su hija mayor un trabajo seguro y la oportunidad de cumplir un sueño: peregrinar a La Meca.

En 2015, sin embargo, fue arrestada porque se le encontró en posesión de documentos falsos: Steve McCurry se puso del lado de su defensa y gracias a la intervención del gobierno afgano regresó a Afganistán, donde le asignaron una casa. Hasta 2021 cuando, tras la vuelta al poder de los talibanes, Sharbat seguía en #problemas. A través de un programa organizado para acoger e integrar a ciudadanos afganos, llegó a Italia, donde comenzó una nueva vida.

La historia de la «niña afgana» despertó la conciencia que llevó a la fundación del Afghan Children’s Fund, una asociación que se compromete a garantizar a los niños afganos el derecho a recibir una #educación adecuada.

La gran pulpería del libro venezolano, Caracas – Venezuela

En una calle discreta del escandaloso bulevar de Sabana Grande, un local sin nombre resguarda a un mundo paralelo. Es un sótano que alberga túneles de libros, libros, libros, libros, libros, libros. Más de dos millones de libros hacinados, apilados, amarillentos, usados, polvorientos, de hojas gastadas. Y hay casetes, vinilos, relojes, cámaras antiguas, títeres, fotografías y pinturas.

Un bosque de historias repleto de tesoros perdidos.
A Sofía, una estudiante de letras de la Universidad Central de Venezuela, no le quedan dudas.

Suele frecuentar esta guarida del saber. Se pierde en ella largas horas. Hace poco debió estar en su día suerte: abrió la cubierta de un ejemplar de Paula, de Isabel Allende, y en la primera página había una nota de la mismísima autora.

Decía: “Gracias por recordarme lo maravilloso que es Venezuela”. ¿A quién iba a esa dedicatoria? Imposible saberlo. Pero por supuesto Sofía se lo compró.


Cosas así pasan allí. Este fue el sueño de Rafael Ramón Castellanos, un trujillano periodista, doctor en filosofía y letras. Tiene en su haber más de 70 títulos y todavía anda por ahí, escribiendo en algún rincón o desempolvando reliquias. Aunque ya cada vez con menos frecuencia. A sus 86 años es más el tiempo que pasa en casa.


La historia comenzó en 1981. Ya había fundado varias librerías, cuando se le ocurrió abrir una que vendiera solo obras de autores venezolanos.

Lo hizo en un local en la Avenida Universidad. Pero muy pronto dejó de ser exclusivo de venezolanos. Castellanos comenzó a adquirir textos nuevos y usados en muchas partes del mundo. En 1999 eran tantos que ya no cabían y tuvo que buscar a dónde mudarse. Así llegó a este sótano de Sabana Grande, por el que pasearon intelectuales como Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez.

Edward Mordake, el hombre de las dos caras

Edwar mordake era un joven britanico nacido en 1887, desde niño le dianosticaron una extraña enfermedad (diprosopia) en su cabeza pues el desafortunado hombre tenia pegado a su cabeza la cara de su siamés que para colmo era casi identica a la de el, algunos afirman que no era su hermano de nacimiento si no mas bien un segundo rostro de el.

Su corta y desafortunada vida llego a su fin en 1910 al quitarse la vida con una soga en su apartamento.


Muchos testigos afirman que era un hombre brillante y tranquilo, pero que en muchas y repetidas ocasiones, se acerco suplicando a los medicos en aquel entonces, que extirparan su segundo rostro, a lo que los médicos respondían con un rotundo no, por que sencillamente no existía un método seguro para quitar su segunda cara.

Pero lo perturbador y anormal fue los motivos que le llevaron a quitarse la vida.

Edwar mordake aseguraba que ese rostro, estaba vivo y no solo eso tambien afirmaba que antes de conciliar el sueño el rostro le susurraba cosas realmente nauseabundas en repetidas ocaciones le susurraba sobre el inferno y sus demonios.

Lastimosamente Edwar mordake a sus 21 años tomo la decisión de suicidarse pues su tranquilidad y cordura poco a poco se fue deteriorando hasta caer en profunda depresión hasta el dia fatídico de su muerte. 💀

Jack el destripador, el terror de Londres.

El 31 de Agosto del año 1888, en Buck’s Row, Whitechapel, era encontrada muerta Mary Ann Nichols, convirtiéndose en la primera de las víctimas de «Jack, el destripador», iniciándose una etapa de terror en la noche de Londres.

En Abril de 1888 comenzó una serie de ataques a mujeres en callejones de Londres, del total de 11 homicidios, los que atrajeron la atención de la prensa y el terror del público fueron los 5 consecutivos desde el tercero al octavo de la serie, a los que se los llamó «Los cinco canónicos» que por sus características macabras se destacaban del resto.

Estos 5 asesinatos se le atribuyeron a un mismo asesino, al que la prensa llamó «El mandril de cuero», hasta que una carta del presunto autor se hacía llamar Jack, si bien la confesión no fue tomada en serio sirvió para que la prensa lo llamara «Jack, el destripador». Los homicidios tenían un mismo modus operandi, que consistía en estrangulación, degollamiento, mutilación abdominal y la extracción de los órganos internos, lo que llevó a pensar que el asesino tenía conocimientos anatómicos o quirúrgicos, todas sus víctimas fueron prostitutas.

Luego de los asesinatos de Mary Ann Nichols, Annie Chapman, Elizabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly, los crímenes cesaron por unos meses, cuando regresaron no tenían las mismas características que los anteriores, por lo que se creyó que el asesino era otro y que «Jack» había muerto o huido de Londres.

El asesino jamás fue encontrado, las detenciones de sospechosos obedecían mas, a medidas desesperadas de las autoridades que a indicios certeros, esto alimento el mito.

El desconcierto en el que se vio envuelto Scotland Yard hizo que la prensa se mofara de su fracaso, hecho que acrecentó el mito convirtiéndolo en el asesino en serie mas famoso de la historia y sobre el que mas literatura se ha escrito.

La guardia Pretoriana

La Guardia Pretoriana era un cuerpo militar que servía de escolta y protección a los emperadores romanos. Antes de los emperadores, esta escolta era usada por los líderes militares aún desde los días de la familia de los Escipiones.


Los miembros de la Guardia Pretoriana estaban entre las más diestras y célebres fuerzas militares de la Historia Antigua.
Para pertenecer a la Guardia Pretoriana tenían que pasar las pruebas de selección del ejército, y generalmente ,ser de clase alta, léase hijos de patricios o senadores o estar muy recomendados dentro del ejército .El término «pretoriano» tiene su origen en la tienda de campaña del general de un ejército romano llamada praetorium.

La primera noticia convenientemente documentada que hay es la del año 146 a. C. en que Escipión Emiliano marcha hacia Numancia en Castilla y León (España) con su impresionante ejército y una cohorte formada por quinientos que formaban su escolta personal. Puesto que acampaban junto al pretorio, recibieron el nombre de guardia pretoriana.

Muchos de los generales romanos tenían la costumbre de escoger entre las filas una fuerza privada de soldados para servir como escoltas de la tienda o de la persona del general, que consistía en una infantería y una caballería. Durante las guerras civiles aumentó el número de los soldados que integraban la guardia pretoriana.
Como todas las legiones, la guardia también tenía un símbolo propio para sus estandartes, en este caso era un escorpión

Basilio I, la vida de un emperador con suerte.

29 de agosto de 886. Muere el emperador Basilio I. Los giros en la vida de novela de un esclavo y mozo de cuadras que acabó convertido en emperador.

En la publicación del 26 de julio se detalló como en el 811 el emperador Nicéforo I fue derrotado por los búlgaros, su cráneo convertido en una copa de oro, y los búlgaros devastaron Tracia y Macedonia, deportando a sus tierras a numerosos esclavos romanos. Entre ellos estaba la familia de Basilio. No se sabe si éste ya había nacido o lo hizo en cautiverio, pero siendo un muchacho de 20 años, logró junto con otros romanos escapar de Bulgaria y regresar al Imperio.

Basilio era corpulento, de amplio pecho y ojos grandes; de los búlgaros seguramente aprendió habilidades en la doma de caballos, y ello le dio su primer golpe de suerte en la vida: entrar al servicio de Theophilitzes, un pariente del Caesar Bardas, tío materno del emperador Miguel III. Su segundo golpe de suerte fue captar la atención del emperador por sus habilidades como domador, y por vencer a un campeón búlgaro en un combate de lucha libre. Su tercer golpe de suerte ocurrió cuando, al servicio de su amo, visitó a Patrás, donde conoció a Danielis.

Ésta era una aristócrata viuda, poseedores de amplias tierras en el Peloponeso, de 3.000 esclavos y de talleres de ropa y alfombras. Basilio se ganó el favor de Danielis. Siendo ella una viuda y Basilio un joven forzudo, las malas ideas no deben llevarnos a descartar que el motivo por el que Danielis acogió a Basilio, le dio tierras y costosos presentes, fuese simplemente la pía caridad cristiana.

El antiguo mozo de cuadras regresó al tiempo a la capital convertido ya en un potentado, y su cuarto golpe de suerte fue que el emperador Miguel III le entregó su favor.

La situación en la corte imperial era de lo más inestable. El emperador Teófilo murió en 842, dejando a su hijo Miguel como emperador, y a su madre Teodora como regente, que gobernó sabiamente apoyada por el anciano eunuco Teoktistos. En principio también se apoyó en su propio hermano Bardas, pero terminó exiliándolo.

Las cosas se complicaron para Teodora cuando su hijo Miguel cumplió 15 años en 855. Teodora lo casó con una joven noble; pero Miguel ya se había enamorado de otra. El objeto de sus pasiones Eudoxia Ingerina, hija de Inger, uno los vikingos de la Guardia Imperial, una belleza nórdica de su edad.

Miguel se enfrentó a su madre; en venganza, levantó el exilio a su tío Bardas, que no dudó en indisponerlo contra su hermana: en noviembre de 855, el ministro-eunuco Teokistos fue asesinado, y en marzo de 856 Miguel se proclamó emperador único, deponiendo a su madre a la que ingresó en un convento, y delegando el poder en su tío Bardas, que ascendió de cargos hasta ser designado Caesar o “emperador menor” (y por tanto, virtual heredero) en 862, mientras Miguel se sumergía en juergas que le valieron el apodo de “el Beodo”.

Bardas, a pesar de ser un hombre culto y buen administrador, las fuentes lo retratan como un personaje bastante despreciable: vanidoso, ávaro, ambicioso, manipulador y amoral: se casó por segunda vez con una mujer noble para afianzar su posición; pero su amante le reprochó que la hubiese descartado; entonces, para tenerla a su lado, la casó con su propio hijo, convirtiéndola en nuera, y envió luego a su hijo como general del ejército de Tracia para poder acostarse con la nuera.

Es en esta maraña de intriga donde Basilio se metió… y pronto quedó enredado en ella. Aquel fue su quinto golpe de suerte.

Miguel III no se atrevía a repudiar a su esposa por el escándalo, pero la situación de Ingerina en la corte era delicado; para solucionarlo, a Miguel se le ocurrió casar a su amante con Basilio, que había quedado viudo.

A Basilio aquello no le hizo gracia, pero perder el favor del emperador era peligroso, ya que a su propia naturaleza, Miguel III el Beodo iba sumando los estragos mentales del exceso de bebida. Así que aceptó, y Miguel creyó compensar a Basilio sacando del convento a una de sus hermanas, Thekla, y dándosela como amante.

Miguel y su tío se habían ido distanciando por sus mutuos caracteres: en 865 discutieron, y Miguel despidió al gran chambelán Damián, un amigo de Bardas, designando a Basilio. La situación se complicó aun más cuando a principios del 866 Ingerina quedó embarazada. Nunca estuvo claro quien era el padre, pero el emperador Miguel creía que era suyo: ahora tenía un virtual heredero (aunque el niño fuese un bastardo suyo, nacería dentro de un matrimonio legal, y eventualmente podría adoptarlo como heredero), y la posición de su tío Bardas quedaba en entredicho.

Basilio, sabedor de que el poderoso Bardas era ahora su enemigo, convenció a Miguel de que Bardas conspiraba, y en abril de 866, con su permiso, lo asesinó personalmente. Miguel, para fortalecer la posición del futuro niño como heredero, en mayo elevó a Basilio a la condición de Caesar o co-emperador. En septiembre, Ingerina dio a luz un niño, llamado León, y el emperador Miguel lo celebró con fastuosos juegos de carros.

Sin embargo, ya había comenzado a desconfiar de Basilio, al que avisó que durante los juegos no presumiese de su condición de co-emperador. Ingerina quedó embarazada de nuevo, y Miguel comenzó a concebir la idea de casarse con ella; además, tenía un nuevo “mejor amigo” de juergas, Basilikatos, un noble cortesano. Durante un año Basilio soportó aquella tensa situación.

Pero cuando riñó con Miguel, éste amenazó con elevar a Basilikatos a Caesar, y Basilio se decidió. La noche del 24 de septiembre del 867, cuando Miguel y Basilikatos estaban borrachos tras un banquete, Basilio, con unos compañeros, los pasó por la espada. Muerto el Basileus o emperador titular, Basilio, en su condición a Caesar, pasó a ser el Emperador gobernante.

A pesar de la usurpación, no hubo reacción en contra. Los burócratas imperiales odiaban a Miguel por su desatención de los asuntos gubernamentales; la Iglesia por sus borracheras, impiedad y notorio adulterio. Basilio, desde su coronación formal dejó claro un cambio de rumbo total con su antecesor: dedicó su corona imperial a Cristo, mostró piedad, fomentó la educación a través de la “Universidad de Constantinopla”, se rodeó de sabios burócratas y juristas (su Basilikata o compilación de leyes le valió el apodo de “Segundo Justiniano” cuyo Código reemplazó, y fue usada en Oriente durante siglos), vigiló a los jueces corruptos, y buscó proteger a los débiles.

En política exterior buscó la alianza con los cristianos occidentales para luchar contra los árabes, y fue quien puso las bases para la restauración del poder del Imperio en los siglos X a XII. Su “dinastía” denominada la dinastía Macedonia (867-1056) fue la más larga de todo el Imperio romano: su “tataranieto” Basilio II (976-1025) llevó al Imperio romano-oriental a su máxima expansión y mayor poder desde los tiempos de Justiniano.

Y uso las comillas porque nunca estuvo claro si el sucesor de Basilio I, León VI, fue o no su hijo. Ambos se odiaron, sus caracteres eran totalmente opuestos, discutía y Basilio llegó a pegar a su “hijo”. Cometió el mismo error que Teodora con Miguel, casando a su hijo con una mujer que no amaba cuando ya tenía una amante; pero Basilio desposó a la querida con un oficial y la mandó fuera de la corte. Finalmente, cuando sospechó que conspiraba contra él, lo encerró y a punto estuvo de cegarlo: solo la intervención del patriarca garantizó su liberación tras tres años de prisión.

El 29 de agosto del 886 Basilio I, de avanzada edad, murió tras haber sufrido un grave accidente de caza. El joven León VI quedó como emperador, y una de sus primeras medidas fue ordenar trasladar, con todos los honores imperiales a la iglesia de los Santos Emperadores (donde estaban enterrados todos los emperadores de Constantinopla), los restos de su presunto padre Miguel III el Beodo.

Fuentes.
«Historia del imperio bizantino». Alexander Vasilliev.
«Basilio I y su paréntesis al “Príncipe”, una fuente retórico para el estudio de la teoría política bizantina», de Roberto Andrés Soto.
«La Vita Basilii, ¿una hagiografía imperial?» De Victoria Casamiquela Gerhold.